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3 preguntas a tener en cuenta sobre el consultor político

Todavía hay muchos políticos que no están al tanto del rol que cumple el consultor, sin embargo, son conscientes de la necesidad de ellos. El fenómeno de la consultoría política se origina gracias a la misma motivación de los políticos de enfatizar sus conocimientos, optimizar su profesionalismo y amplificar el poder comunicativo con el fin de proyectar mejor su trabajo. En la actualidad, existen muchos seminarios, postgrados, máster sobre las diferentes doctrinas políticas que son herramientas inagotables para los profesionales de hoy. El campo laboral del consultor político abarca ciertas áreas como los de los candidatos, partidos políticos y gobiernos.

Es así, que los profesionales de la política comprenden cada vez más no solo la utilidad sino la necesidad de integrar al consultor a su equipo profesional. Desde el punto de vista estratégico y técnico, el asesor o consultor está capacitado en la comunicación política, asuntos de opinión pública y es apto para aplicar sus destrezas durante una campaña electoral.

¿Cuál es la tarea principal del consultor político?

Una de las tareas principales del consultor es optimizar y perfeccionar las facultades de su cliente; orientarlo en relación a la imagen, la postura, el habla, las estrategias de persuasión y el manejo de las campañas. Sin embargo, el consultor no crea un personaje, sino que se basa en las aptitudes y habilidades del político y las refuerza para lograr lo mejor de sí mismo. Con la evolución de los años en la educación política, se han originado muchas especializaciones, tales como la comunicación política, el marketing, las estrategias políticas, el estudio de los discursos, etc.

¿Cómo elegir a un consultor político?

Es muy importante que el consultor y el profesional tengan una relación estable, sin ello el trabajo se tornaría difícil. Un buen asesor debe tener capacidad de análisis, visión general y habilidad para trabajar en equipo. Entre sus destrezas, un consultor debe ser confiable, reservado, sensato y debe tener en claro quién es el protagonista y desempeñar solo su trabajo. Su obligación es entender las fortalezas y debilidades de su cliente y permitirle aprovechar el máximo de sus virtudes. Es aconsejable que el consultor sea parte del equipo profesional, pues, de lo contrario, el trabajo y los objetivos se encontrarán limitados.

¿Puede un consultor trabajar para un político ajeno a su ideología?

El consultor puede ser ajeno o ser parte de un partido político. Señalando lo mencionado anteriormente, lo principal es que el consultor sea de confianza, y que promueva la ética de dicha profesión. Como todo ejercicio de cualquier función, se debe entender que la imparcialidad es parte de la ética del profesional y que un buen consultor debe ser potenciador de la ideología e impulsadores del bien común.

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