El do-re-mi político

Music brainMuchos se preguntarán ¿qué tiene que ver Beethoven o John Lennon con la política? La respuesta es que, en muchas ocasiones, la música va de la mano con la política. El arte de la música se traduce como la pura transmisión de los sentimientos. Una canción puede activar recuerdos tales como la felicidad, la alegría, momentos memorables y más. Las melodías ayudan a expresar distintos estados emocionales que son de importancia para nuestra conducta. Por lo tanto, la música se puede asociar a la política perfectamente como transmisor de emociones y así poder establecer una conexión con el electorado.

Ya en el siglo XIX se podía observar esta relación entre la música y la política. En 1931 y tras la Revolución de los Cadetes, Chopin componía su célebre pieza musical Estudio Revolucionario. La intención del músico era ser parte de esta revolución pero su delicada salud no se lo permitía. Entonces volcó todas sus emociones y dolor en su composición musical. Beethoven también vio reflejada su música con la política de aquellos años. Su admiración y empatía por próceres como Napoleón Bonaparte y de la situación histórica de la Revolución Francesa lo llevó a componer la tercera sinfonía denominada Bonaparte.

Más adelante, era frecuente escuchar hablar de la música popular como lo fue el Blues. Estas canciones abordaban en sus letras mayormente temas sobre protestas y crítica social. Muchos fueron los artistas que son reconocidos hasta el día de hoy en diferentes lugares del mundo. Jimi Hendrix, Bob Dylan, Bruce Springsteen y John Lennon, por ejemplo, fueron compositores e intérpretes de muchas canciones dedicadas al pedido de la paz por las guerras de la época.

Sin embargo, muchos políticos encontraron en la música una forma de comunicación y una herramienta muy valiosa para decir más de lo que sus palabras podían hablar. En la campaña de reelección del año 1984, Ronald Reagan sorprendió a todos con un spot “It’s morning again in America”. “Don’t stop”, canción de Fleetwood Mac, fue furor en la elección presidencial estadounidense de 1992 en la cual Bill Clinton salió electo. La letra era realmente representativa y el grupo accedió a tocarla en vivo en la fiesta inaugural del presidente. Barack Obama, en su campaña presidencial del año 2008 contó con el apoyo de varios artistas famosos entonando la frase Yes, We Can, en un video lleno de imágenes de grandes momentos históricos y sentimientos.

La música, por su capacidad de expresar, ha sido utilizada por siglos como un puente que une los gobernantes con sus votantes. Ya sea para movilizar, para hacer entender una situación, para pedir por la paz mundial, la música y la política son parte de la historia y hacen bien en ir juntas.

Entradas Relacionadas