«El rol de la familia del candidato en la elección, ¿qué es lo mejor?»

Dentro de la estrategia de campaña se abordan aspectos relacionados al perfil del candidato, abarcando puntos como:

  • Su persona (personalidad)

La personalidad del candidato se va adquiriendo con el venir de los años, la cual está determinada por la influencia de quienes lo rodean; familia y amigos, así como por los elementos de su ambiente.

  • Su porte

Se refiere a su actuación frente al electorado, la cual se conforma por su vestimenta, su dicción, sus movimientos corporales y su lenguaje.

  • Su entorno

Por último, se encuentra su comportamiento en la vida privada del candidato.

Al analizar los puntos anteriores como un conjunto es posible visualizar que un elemento primordial que está constantemente presente dentro de una campaña política y que muy pocos consultores le dan la relevancia que merece es la familia del candidato.

Algunas campañas tienden a proyectar más la imagen y por ende familia del candidato en vez de comunicar su proyecto de gobierno, quizá porque resulta más sencillo y debido a que la situación política del territorio es tan compleja que resultaría negativo centrarla en los problemas sociales y sus soluciones. Lo que ha llevado a los consultores políticos a generar incentivos a los ciudadanos para elegir a sus representantes populares privilegiando la imagen y su personalidad, más que el proyecto o plataforma de gobierno.

 

Algunos sabedores están en contra de la práctica descrita, como Philippe Maarek quien observa que la personalización de la política ha generado un detrimento de los contenidos de las campañas políticas, porque los candidatos se concentran en vender su imagen, fomentando “(…) que la toma de decisión de los votantes se base en lo irracional y, a la vez, despolitiza las campañas. Las plataformas se vuelven algo más secundario”.[1]

Aunque, algunos consultores si optan por mostrar contantemente a la familia del candidato y la relación interna de ésta, ya que es un recurso muy poderoso para reflejar el lado humano del candidato.

Un ejemplo de lo anterior fue la campaña a gobernador del Estado de México 2006 de Enrique Peña Nieto donde el mensaje se centró en promover al candidato con base en tres líneas fundamentales:

  • Los compromisos que firmaba en cada visita en tierra
  • Su presencia en medios de comunicación
  • Su imagen de hombre de familia

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[1] Maarek, Philippe, “Los políticos sólo piensan en su imagen”, en https://www.lanacion.com.ar/898951-los-politicos-piensan-solo-en-su-imagen-dice-philippe-maarek, Argentina, 2007.