El tercer problema de los españoles

Tal parece que el poco agrado de los ciudadanos hacia los políticos es un común denominador en los países. Pues en países como España el Centro de Investigaciones Sociologías ha realizado una encuesta en donde muestra que la clase política y los políticos son el tercer problema para los españoles. Pero el problema no termina ahí, pues la mala percepción que se tiene esta lejos de mejorar, inclusive, está empeorando.

Por tal motivo la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, exhortó a los políticos que asuman su tarea de realizar política tomando como base la austeridad, el ejemplo y la rendición de cuentas a la sociedad.

En la punta del ranking de los problemas que aqueja a los españoles, se encuentra el desempleo, con un 79.3 por ciento, le siguen los problemas económicos, con un 49.4 por ciento. Otro dato es que aumenta la población pesimista ante el futuro.

Opiniones Partidistas

Mientras tanto el dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Óscar López, afirma que las estadísticas preocupan, y se deben tener en cuenta, además considera que hay cierto rechazo general a políticas concretas de su opositor Partido Popular (PP), mismas se encuentran basadas en la mentira y el recorte.

Por el otro lado el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano, opina que el desprestigio de la clase política aumenta durante la época de crisis y después de gobiernos del PSOE. Pues cuando el PP se encuentra en el poder, se resuelven los problemas, y el prestigio aumenta. “Meter a todos los políticos en el mismo saco a lo mejor no se corresponde con la realidad”.

Información obtenida de la página www.larazon.es; el día 9 octubre de 2012.

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Si se fijan, la mayoría de críticas apuntan a los políticos que de una u otra manera detentan áreas de poder. La corrupción, las prebendas, los privilegios, el compadreo con el poder económico o la falta de soluciones, son, mayoritariamente achacables a los políticos que gobiernan. En base a ello, debería haber una parte de la clase política limpia de toda culpa, exenta de crítica, entusiasta, presta y dispuesta a afrontar unos comicios para tomar el relevo y hacer todo eso que la ciudadanía reclama. Lo cierto es que nada de eso ocurre, el descrédito le llega también a los políticos opositores que aspiran al poder, y en cada concurso electoral asistimos a los mismos resultados con apenas variaciones, con cada vez más abstención, más voto en blanco y más voto nulo como resultado del hartazgo general. ¿Por qué? ¿Somos injustos los ciudadanos al meterlos a todos en el mismo saco?, ¿nos manipula una clase de ultraderecha antipolítica como apuntan los de la pequeña izquierda?, ¿o somos tontos? En mi opinión, ni una cosa ni la otra, y la clave está en la clase política.

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