La revocatoria: el Si y el No

susanavillaran

La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, acaba de superar exitosamente un proceso de revocatoria. Los limeños votaron mayoritariamente porque continuara en su cargo por el tiempo para el cual había sido elegida. ¿Por qué es importante analizar lo que ocurrió en esta campaña? ¿Qué estuvo en juego?, ¿qué dice de los limeños este proceso? Estas son algunas interrogantes que iremos despejando a lo largo del artículo.
La revocatoria es un mecanismo que viene aplicándose en el Perú desde hace varios años atrás, pero que hasta el momento había estado limitada al interior del país. Quienes defienden su existencia señalan que es una forma en la cual la población puede hacerse escuchar entre una elección y otra, especialmente cuando las autoridades muestran corrupción o ineficiencia. Los detractores de la revocatoria señalan que su existencia debilita las instituciones y exacerba el oportunismo político.
Si se considera la importancia que tiene Lima, tanto por el peso demográfico (poco más de un tercio del país) como por el político (en votos válidos suele representar casi el 40% de la votación nacional) y el económico (representa casi el 50% de la actividad económica del país) es claro la importancia del proceso vivido. Por todo ello, no es de extrañar que en este proceso se vieran inmiscuidas casi todas las fuerzas políticas del país, las cuales vieron en la revocatoria una forma de ir midiendo fuerzas con miras a las elecciones regionales y municipales del próximo año e incluso una manera de ir acomodando fichas con miras al 2016.

cuadro-1

Una gestión en problemas

Si bien es cierto que la revocatoria comenzó a gestarse a pocos meses de haber asumido la alcaldía Susana Villarán, lo cual indica una intencionalidad independiente del desempeño de la gestión, no puede negarse que este proceso se pudo llevar a cabo por la debilidad de la misma. Un mal inicio de su gobierno creó una tierra fértil para el proceso. Un año después de haber asumido la alcaldía, la actual gestión se encontraba con un bajo nivel de aprobación (alrededor del 20%), viéndose la alcaldesa en la obligación de admitir públicamente la existencia de errores (lo cual ocurrió en enero del 2012).
Al mismo tiempo que el Jurado Nacional de Elecciones daba el pase a la realización de la revocatoria, la actual gestión atravesaba uno de sus momentos más difíciles. Un operativo policial en La Parada, hasta ese momento el centro de abasto mayorista de la capital, terminó en actos de violencia que dieron la vuelta al mundo. Como resultado de ello, lo que era un proceso de reubicación necesario, largamente pospuesto, terminó generando enormes críticas a la alcaldía. Unos meses más tarde, en diciembre, una obra importante que implica la realización de un túnel que pasará por debajo del río Rímac, volvió a colocar a la alcaldía en el ojo de la tormenta. El 2012 terminó con un amplio porcentaje de los limeños pronunciándose a favor de la revocatoria (según IMASEN el SI tenía casi 20 puntos más que el NO en diciembre del año pasado), pareciendo así anunciar una revocatoria segura de la actual alcaldesa.

Lo ocurrido durante la campaña mostraría que en escenarios no ideologizados, las posiciones que muestran las encuestas son volátiles. No importa si las distancias que muestran son de cinco, diez o veinte puntos, cuando lo que están midiendo las encuestas son estados de ánimo u opiniones, las cuales son por esencia cambiantes, volátiles.

Las varias razones del NO

Si se tiene en cuenta que para ganar los revocadores solo necesitaban el 50% más uno de los votos válidamente emitidos y que la campaña solo iba a durar un poco más de dos meses, queda claro que el inicio era claramente desfavorable para el municipio. Los estudios iniciales mostraron que más allá de los cuestionamientos que se hacían a quienes iniciaron el proceso de revocatoria, los cuales fueron acusados de irregularidades en el proceso de recolección de firmas además de atribuírseles otras intenciones más allá del futuro de la ciudad, el proceso aparecía como legítimo ante una gestión que era percibida como insuficiente.
Al inicio de la campaña el SI era asociado con la preocupación por Lima y no se percibía costo alguno a un cambio en la gestión municipal. El porcentaje de personas que parecían dispuestos a cambiar su forma de pensar eran muy pocos. Sin embargo, se encontró un alto nivel de consenso en la población sobre algunas acciones llevadas a cabo por el municipio como la reforma del transporte (iniciada por la actual administración), así como fuertes demandas de orden. Además, al informar a las personas sobre los posibles escenarios que se abrirían ante una revocatoria, las dinámicas de grupo mostraron la existencia de una mayor permeabilidad a los argumentos que lo que indicaban las encuestas.
El lema, «Lima NO puede parar» desarrollado por la gestión cuando comenzaba a debatirse el proceso de revocatoria fue seleccionado como slogan de la campaña en la medida que ya se encontraba posicionado entre los electores y además permitía ser llenado de contenido: la reforma del transporte y el ordenamiento de la ciudad debían continuar. El poder usar a plenitud el argumento Revocatoria = caos requería un mayor grado de legitimidad de la gestión. Es así como la estrategia de campaña planteó en primera instancia el informar a la población de las obras realizadas por la gestión, creando así una plataforma sobre la cual podría operar con mayor eficiencia los argumentos relacionados con el costo del proceso, el poco tiempo disponible y el caos que podría crearse al quedar acéfala la ciudad. Los temores para poder operar requerían que la gestión fuese vista de una forma algo más positiva.
El NO rompió fuegos con una estrategia de paneles en los que aparecían artistas que ya se habían pronunciado a favor de la continuidad de la gestión. Los conocidos rostros fueron acompañados de frases que buscaban asociar el NO a situaciones con las cuales pudiera asociarse cualquiera: «NO a la violencia», «NO a la discriminación», «NO a la falta de oportunidades», fueron algunos de los lemas usados. Estos paneles dieron nacimiento a una segunda etapa de publicidad televisiva donde se mostraban programas de la municipalidad que atendían algunos de los problemas mencionados.
La estrategia utilizada permitió que la aprobación fuera creciendo y que el voto por el No (inicialmente mucho más frágil que el voto por el sí) se fuera consolidando. El éxito de esta primera etapa puede medirse en que desde el primero de marzo (diecisiete días antes del proceso electoral) el SI y el NO estaban empatados.

Los errores del SI

Empezar una campaña con 20 puntos por encima de su competencia (Ver Anexo: cuadro 2) suele ser una ventaja difícil de remontar. La enorme ventaja que tenía el SI al inicio de la campaña llevó a que el APRA, partido que tradicionalmente tiene poca acogida en la capital, a pronunciarse a favor de la revocatoria. Esta irrupción en el proceso electoral permitió que otras fuerzas políticas también encontraran el espacio para manifestarse, volviéndose entonces el proceso en algo más que un problema vecinal.

Anexo-2
La estrategia del SI consistió en tratar de asociar a la campaña del NO con los ricos, los adinerados, poniendo énfasis en que solamente las personas de clase media/alta apoyaban a la alcaldesa. Este tipo de argumentos habrían sido exitosos en el pasado, fueron usados recurrentemente por el APRA en procesos electorales. Pero en esta oportunidad, mostrando que cada elección es distinta, fracasaron. Quienes pensaron que estos argumentos iban a funcionar por sí solos no pensaron que lo que estaba en disputa era un sector donde este argumento podría no ser tan motivador. La alcaldesa no necesitaba cambiar de opinión a todo el sector D, sino a una parte de ellos.
Aún cuando durante toda la campaña se habló de la participación de Luis Castañeda Lossio, ex alcalde de Lima y candidato a la presidencia de la República, en la iniciativa de la revocatoria, nunca fue un vocero oficial del proceso. Temeroso de jugar su futuro político en este proceso, Luis Castañeda tuvo posiciones ambivalentes, lo cual llevó a sucesivos voceros, lo cual creó problemas en la dirección de la campaña, lo cual terminó con marchas y contra marchas que no permitían transmitir una propuesta al electorado.

La recta final

«Hay mujeres que comienzan diciendo no y terminan diciendo que si», fue la frase que generó el distanciamiento de una parte del sector femenino con la posición de la revocatoria, especialmente porque el autor de ella, Marco Tulio Gutierrez , insistió en mencionarla en diversas oportunidades. Este fue el inicio de los últimos diez días de campaña donde se definieron probablemente entre dos a cuatro puntos de la campaña. Una semana antes de las elecciones el Si se colocaba, según las cifras de Imasen, a apenas dos puntos del No (46% versus 44%). En estos días la campaña del NO dio un giro al incorporar fundamentalmente la asociación del caos con la revocatoria, un spot hablándole a los indecisos fue parte de la estrategia. Esta decisión se tomó en razón del estancamiento de la aprobación a la gestión, para salir del empate estadístico en el que estaba sumida la contienda electoral. (Ver Anexo: Cuadro 3)
Cuadro-3
El discurso de la alcaldesa de Lima planteando el pacto por Lima y reconociendo errores fue otro paso decisivo. Su importancia radica en que abrió la posibilidad de un mayor acercamiento con el PPC, cuya lideresa, Lourdes Flores Nano terminó dando el empujón final que necesitaba el no.
Fueron muchas las situaciones que llevaron a que el No ganara con 51,2% de los votos. La existencia de una estrategia claramente definida, la cual se mantuvo con disciplina, fue central. Es esta la que permitió que se entrara a la recta final en una situación de disputa que meses antes parecía impensable. Queda claro que hoy una campaña profesional es una condición indispensable pues en caso contrario, la ventaja más grande se puede evaporar.

Comments (1)

bueno en esta campaña del SI contra el NO surgieron un numero importante de personajes politicos y otros aportando asi de esta manera con su imagen frente al electorado, fortaleciendo la desición del electorado a favor del NO, asi mismo como dice el dicho por la boca muere el pez al decir el actor principal de la revocatoria marco tulio hay mujeres que comiensan diciendo no y terminan disiendo si punto que marco el quiebre de la desicion de un importante numero de electores el de feminino, y como menciona la discipina que se mantuvo durante toda la campaña por parte de los encargados de dicha campaña

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