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Mostrar una actitud ganadora frente a la derrota será clave para la salud emocional del candidato

Las elecciones gubernamentales casi siempre son reñidas y los resultados difíciles de soportar para los candidatos que no fueron elegidos. El político se prepara durante toda su carrera para el día en el que deberá enfrentar a su oponente en las urnas y, a decisión del pueblo, ser quien gobierne e implemente sus políticas, ideas y planes. Pero como todo en la vida, siempre hay un ganador y un perdedor. Y los últimos, desafortunadamente, son quienes sufren las consecuencias de no ser elegidos.

Algunos de los síntomas que experimentan son decaimiento, sentimientos negativos como rabia, desconsuelo e impotencia. Justo después de una derrota es cuando la salud emocional del candidato se ve afectada y hay que hacer algo al respecto para poder enfrentar los nuevos desafíos que se le presentan y apoyarlo para que no sienta que este fracaso en particular es un fracaso que pueda marcar su vida. La fortaleza mental de la persona será de vital importancia para que pueda continuar en la lucha y no desanimarse frente a un obstáculo temporario. En estos casos, el equipo que lo rodee debe hacer un plan para reorganizar el trabajo, plantear nuevos objetivos y seguir trabajando para aumentar la imagen positiva del político. No decaer es la clave. Se deberá aprender de los errores, apuntalar las áreas que estén más flojas y pensar que si bien el modelo de gobierno que plantea el oponente no es el mismo que ofrecemos siempre se puede aprender del contrincante, viendo su manejo de situaciones delicadas o difíciles encontraremos las herramientas para lograr mejorar nuestras fallas y no dejarnos ganar por un traspié.

El destino de un país se construye de a poco, con los aciertos de algunos y los errores de otros, por ello, debemos estar atentos, mantener una mentalidad positiva y una actitud proactiva para lograr un plan de trabajo complejo, con objetivos claros y propuestas coherentes para que en la segunda vuelta podamos ser al fin, ganadores. Un claro ejemplo de ello es la actitud del candidato a la presidencia de Venezuela Henrique Capriles Radonski, quien luego de su derrota sostuvo que “El pueblo se expresó y otra opción obtuvo más votos que nosotros”, mostrándose sereno y con una actitud de servicio y entrega hacia las necesidades de la nación. Rescato una última frase de Henrique Capriles “Yo esta mañana dije que para saber ganar hay que saber perder” como conclusión final sobre las actitud que muestra el senador ante la derrota electoral.

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