¿Votante racional o votante emocional?

Votante racional o votante emocionalDentro del campo de la neurociencia, la rama del neuromarketing está siendo utilizada cada vez más en la política. El neuromarketing es el encargado de aplicar las técnicas de marketing a la actividad cerebral y a las repuestas del consumidor. Gracias a este estudio, se ha demostrado que las emociones ejercen mayor influencia por sobre el raciocinio. Parte de nuestro cerebro es emocional y es el encargado de ayudar a regular la expresión de las emociones, fijar la memoria emocional y actúa de manera inconsciente. Sin embargo, en la actualidad, existe una tendencia que señala que las emociones y la razón deberían ser “compañeras” y no “enemigas”.

La Real Academia Española (RAE) define el término la razón como ‘’la facultad para pensar, reflexionar e inferir, el argumento que se expone en respaldo hacia una determinada cosa, el motivo o causa, y el cociente de dos cifras’’.

Durante años, se solía pensar que la figura política era el centro de estudio en las investigaciones políticas, algo válido seguramente, sin embargo se dejaba de lado la importancia del elector como la imagen principal. Este enfoque hacia el votante ha logrado tomar en cuenta el papel de las emociones, desde este ángulo. Por lo tanto, surgen términos como la inteligencia emocional o temas que abordan la neurociencia y el funcionamiento del cerebro del elector a la hora de participar en campañas electorales.

Una vez considerados los aspectos de la inteligencia emocional, los políticos toman las emociones como puntos claves y las convierten en herramientas para generar sentimientos y poder llegar a la mente del votante.

Aunque creer que nuestras emociones no son racionales o que inciden de manera desacertada en nuestra vida puede ser considerado como un error, las emociones nos conectan con otros calificativos como la ética, los valores y la moral.

Sin embargo, también existe la enseñanza de la vieja escuela que conduce a pensar que las personas solo deben dejarse llevar por la razón; es decir, la meta del raciocinio es buscar la verdad, la lógica y la coherencia entre lo que pensamos y lo que resulta de la vida real.
Por lo tanto, la razón debe ser parte de nuestro proceso electoral, los votantes toman una decisión muy importante cuando se enfrentan con una urna. Es correcto analizar, estudiar e incluso contrastar y comparar.

En el marketing político de hoy, la emoción le saca ventaja a la razón pero no resultaría inapropiado pensar que ambas generarían una decisión acertada.

Comments (2)

Qué sucede si un candidato a la presidencia solo utiliza la parte de convencimiento emotivo del votante y no presenta propuestas?

Pueden pasar varias cosas, pero depende en gran parte del electorado.

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